Como un náufrago que viaja siguiendo la corriente.
Tú me sigues la corriente y náufragas por mi vida.
Cuando me acostumbro vuelves a naufragar y desapareces, dejándome rota, tan rota que mis lagrimas forman un río por el que apareces pero mis lagrimas se transforman en una cascada haciéndote caer y desaparecer.
Desapareciendo de la misma forma que apareciste, naufragando.